Lo bueno se comparte. Hace unas semanas descubrí por una amiga la marca Chepi y ustedes no saben cómo me estoy divirtiendo reencontrándome con juegos de mi infancia.

El menor de mis hijos prefiere los juegos individuales, con sus muñecos de acción arma unas historias que harían empalidecer de envidia al guionista más capo, pero a veces le cuesta jugar en el parque con otros niños. Ahora estamos yendo religiosamente todos los días llevando la soga (estamos en proceso de aprender), otros días llevando las tizas o las ligas (yo era la PEOR jugando ligas en mi colegio, pero no importa … él tiene 5 años y no se da mucha cuenta que no paso de “rodillas”).

Tengo que felicitar a las chicas de Chepi, la presentación está linda y además hacen delivery. Definitivamente, no hacen falta juguetes complicados ni costosos para pasar un buen rato con nuestros hijos (y nosotras recordar viejos tiempos).