Mi esposo y yo somos, culinariamente hablando, polos opuestos. Mientras mis gustos van más hacia la comida ligera, con muchas verduras y frutas frescas, él ama la chatarra.

Como dicen que la felicidad está en encontrar el equilibrio, siempre busco alternativas sanas pero que satisfagan ese antojo de “algo dulce”. Estos donuts de manzana están lejos de ser considerados “light” pero son infinitamente más ligeros que los comprados en tienda y absolutamente gloriosos recién salidos del horno.

Sigue al pie de la letra:

  • Precalienta tu horno a 350 grados (o temperatura media)
  • En media taza de leche, exprime el jugo de medio limón. Este es tu sustituto del “buttermilk”. En un bol cierne:
  • 1 taza de harina preparada
  • 3/4 cucharita de polvo de hornear
  • 1/4 cucharita de bicarbonato
  • 1/2 cucharita de sal
  • 1/2 cucharita de canela
  • 1/2 cucharita de nuez moscada rallada
  • 1/4 cucharita de gengibre molido
  • 1/3 taza azúcar rubia

Mezcla todo con un batidor de alambre, agrega un huevo batido, tu leche cortada, 1 cucharita de vainilla, media taza de manzana rallada y 2 cucharadas de mantequilla derretida. ¡No sobre mezcles la masa, sólo bate hasta que los ingredientes estén unidos!

Hornea entre 8 y 10 minutos usando moldes para donuts previamente engrasados con spray. No los rellenes hasta el final, sólo 3/4 del molde. Los moldes para donuts los trae Wilton, los puedes conseguir en Comandante Espinar (arriba de Z Book Store, también en Chispas de Conquistadores y en Crate and Barrel).

Si quieres ponerles glace hecho con azúcar en polvo y unas gotas de leche, entonces hazlo. Yo hice unos cuantos así, pero francamente para mi, solos son muy ricos. ¿En tu casa también tienen gustos distintos? ¿Cómo lo manejas para que no parezca un restaurant haciendo algo distinto para cada uno? ¿Tratas de encontrar un punto medio? ¡Me encantaría saber!