No soy la más fanática del arroz con leche (salvo cuando está recién hecho y todavía tibio) pero en mi familia tenemos a un par de “fans” de este postre así que hemos probado algunas cuantas recetas y les puedo decir que ésta no tiene pierde. El truco es totalmente inesperado.

Debes enmantequillar la olla. Así como lo leen. Tal vez ustedes ya sabían pero para mi fue toda una novedad y les puedo decir que hace toda la diferencia. Sigan al pie de la letra estas instrucciones: en una olla con fondo grueso ponen a hervir cinco tazas de agua y una taza MENOS un dedo de arroz. Con canela y clavo, obviamente. Cuando esté empezando a volverse mazacotudo enmantequilla OTRA olla de fondo grueso, como cuando enmantequillas un molde para torta (pero no le pongas harina). En esta olla pones a hervir una lata de leche condensada y una lata de leche evaporada. Cuando ya el agua se ha evaporado de la olla número 1 vas a pasar el contenido a la olla número 2 (la enmantequillada) y mover con una cuchara de palo hasta que puedas ver el fondo, si quieres poner un poco de ralladura de naranja, este es el momento de hacerlo. ¡Listo! El mejor arroz con leche del mundo.