Algunas de ustedes están planeando visitar Gocta y me han pedido que les cuente cómo me fue en mi reciente viaje. Bueno, este post lo estoy escribiendo en conjunto con Maritza, mi cuñada, que ya ha ido varias veces con sus pequeños hijos, sus consejos valen oro.

¿Cómo llegar?

Puedes ir en avión Lima-Jaén. Es un vuelo rapidísimo de una hora y después en carretera 4 horas al Gocta. Algunos hoteles tienen incluida la movilidad. La carretera está muy buena y el paisaje te quita el aliento de lo hermoso. Ojo que tiene las curvas naturales de la zona, atención con los que sufren de nauseas en el carro.

¿Van manejando?

Normalmente mi cuñada y familia van manejando y hacen la ruta Lima-Chiclayo, donde pasan la noche y después al día siguiente toman la carretera hacia Olmos hasta llegar a Cocachimba (alrededor de 7 horas).

¿Dónde quedarte?

Tienes la opción del Gocta Lodge, que es espectacular (aquí está la web: www.goctalodge.com), y tienes un montón de hostales chiquitos, como el Gallito de las Rocas,que van desde S/.50.00 la noche. Es decir, hay para todos los gustos y presupuestos.

¿Cuánto tiempo quedarse? Mínimo indispensable es 3 días.

Día 1. Visitar el Museo de Leymebamba (súper recomendable) y hacer la caminata a Revash. Nosotros visitamos el Museo en la mañana, almorzamos en un restaurant en la plaza (trucha frita, deliciosa) y de ahí caminamos hacia Revash a ver los Mausoleos (que es una buena preparación para la caminata al Gocta). El Museo es imperdible, se construyó por un esfuerzo en conjunto entre el Centro Mallqui y el pueblo de Leymebamba. Es un Museo de la comunidad, todos participaron en su construcción y todos ayudan a conservarlo. Consejito: habla con tus hijos antes de entrar, hay exhibiciones de momias y es importante mostrar respeto. Mis hijos (especialmente el menor que es un apasionado de la historia) se quedaron impresionados.

La caminata a Revash es de 4 kilómetros en total (ida y vuelta). Consejo: consigue palos largos tipo bastones, van a necesitarlos. FULL bloqueador, gorritas, por si acaso siempre tus ponchos para la lluvia y una botella de agua.

Día 2. Kuelap. Esta visita quedó pendiente para mi próximo viaje. Como les conté, en esta oportunidad fui a una muy esperada reunión familiar y esa fue mi gran prioridad. Pero les tengo un datazo: Ismael Coveñas es un guía especializado en la zona, su teléfono es 949952314 y es una linda persona. Recomienda tomarse un par de horas para conocer la “ciudadela fortificada” y que vayan con niños a partir de los 7 años, pero cada quien conoce a su tribu .

Día 3. Cataratas. Ideal salir temprano para poder regresar temprano. Tienes la opción de alquilar mulas o caballos (40 soles c/u), recomendable para los niños pequeños, igual tendrán que hacer un tramo a pie pero el paisaje es tan increíble que no escucharán quejas. Hay la opción de contratar a un guía que también es recomendable por varios motivos. Nos chocó muchísimo escuchar que los guías tienen que constantemente recordar a los visitantes que NO BOTEN BASURA y que NO ARRANQUEN LAS ORQUÍDEAS. Y más nos chocó que los que cometen estas barbaridades son los turistas peruanos. Ojo: si van limiten su consumo de botellas de plástico, lleven una bolsita para botar desperdicios y consideren llevar una botella tipo cantimplora que puedan rellenar con agua. Queremos que nuestros nietos también puedan disfrutar de este paisaje, ¿cierto? Otro consejito: la esencia de palo santo mezclada con aceite de jojoba es un repelente ESPECTACULAR. Y vas a necesitarlo de todas maneras. No te hace daño a la piel y tampoco daña el medio ambiente (y además huele riquísimo). Mis papás les regalaron una mochila a cada nieto pequeño que los chicos llenaron con su cantimplora, algo de fruta y sus ponchos para la lluvia.