Durante la época de vacaciones todos nos relajamos y los chicos, al menos la mayoría, no tienen una rutina ni un horario fijo. Se acuestan tarde, se levantan tarde. Todo es felicidad y diversión. Pero de repente llega marzo con sus horarios y responsabilidades. ¿Cómo ayudarlos a regresar a su rutina de sueño? Encontré estos consejos buenísimos, que puedes adaptar a tus hijos de cualquier edad escolar. Yo lo estoy haciendo en casa, con muy buenos resultados.

Contraste de temperaturas. Según la página Web MD el contraste de temperaturas funciona muy bien ya que el sueño llega cuando el cuerpo se enfría. Entonces la típica ducha o baño caliente sí es recomendable, pero se potencia si el dormitorio está frío y fresco.

Un snack saludable. Un snack pequeñito antes de dormir puede ayudar a relajarlos y formar parte de esta famosa “rutina del sueño” que tantos especialistas recomiendan. Pero ojo que debes escoger con mucho cuidado: un plátano (repleto de vitaminas que relajan los músculos, además de potasio y magnesio), un yogurt (que contiene triptófano que ayuda a tranquilizar y regular el sueño) o una galleta de avena (aquí esta receta que es lo MÁXIMO ), pero sólo una, acompañada con un vaso de leche (de vaca o de almendras). ¡Que no se olvide de lavarse los dientes!

Un buen libro. Si son más grandes puedes incentivarlos a avanzar con su lectura del plan lector y si son pequeños disfruta leyéndoles un buen libro, hay algunos realmente extraordinarios que harán que tú misma estés esperando “la hora del cuento”. Si te cuesta que se desconecten de los “aparatos” te sugiero apagues el WiFi, es una medida drástica que seguramente hará patalear a los mayores, pero te lo agradecerán cuando despierten más descansados.

Un “cuaderno de las preocupaciones”. Este es un consejo que puede funcionar para ti también. Si hay algún pensamiento que está rondando en tu cabeza y no te deja dormir, anótalo en una libreta que tengas guardada en tu mesita de noche sólo para este propósito. Parece magia realmente, es como liberarse de una mochila. Si tu hijo es pequeño, puedes ayudarlo escribiendo tu misma lo que le preocupa (lo que puede dar pie a una linda conversación).

No menosprecies el poder de la lavanda. Un masaje circular con un poco de aceite de lavanda (la esencia de lavanda es súper fuerte, yo prefiero usar el aceite) en las muñecas y en sienes ayuda a que el sueño sea más profundo (Weleda tiene uno delicioso, te lo mandan a tu casa, te dejo el link aquí:http://bit.ly/2n4tVee)

¿Tienes algún consejo para ayudar a los chicos a dormir bien?