Ana María solo corta rulos. Ella misma tuvo una relación de amor y odio con su propio pelo durante años, hasta que aprendió cómo cortarlo, peinarlo y cuidarlo. “Yo me hice especialista en rulos porque cuando llegué a Lima las mujeres me paraban en la calle y me decían que querían tener el pelo como el mío”.

“Existe discriminación a los rulos” nos dice AnaMaría desde su peluquería HairCore Stylists en Miraflores “tengo muchas clientas a las que les han dicho en el trabajo que se amarren el pelo, que se lo corten o que cuando eran niñas las mamás se lo cortaban chiquito o trenzaban súper ajustado para “mantenerlo bajo control”. “Cuando uno de verdad aprende cómo llevar su pelo y a quererlo no cambias los rulos por nada, es más cada vez, quieres más” “si por mi fuera tendría un afro”. Estos son sus consejos para que aprendas a cuidar los tuyos:


Corta en seco. Ana María corta en seco porque así puede ver dónde cae el rulo y cómo se forma. Hay tres grandes grupos de rulos: ondas, rulos y afro. Mientras más apretado el rulo, más delicado es y más hidratación necesita.


Córtatelo. Muchas mujeres no se cortan los rulos porque demora tanto llegar a verlo largo. El 70% de las clientas de Ana María quieren mantener el largo, pero cortarse las puntas es fundamental para mantener la forma y para mantenerlo sano. Otra cosa importante es evitar entresacarlo. Muchos estilistas ofrecen entresacar para quitar el volumen pero (palabras textuales de AnaMaría) “El volumen no se quita con una tijera, la tijera no es mágica, el volumen lo quitan los productos”.

En resumen: No dejes que te entresaquen.


Lávatelo menos. El shampoo tiene detergente y ese detergente seca el pelo. Mientras más ondulado más delicado el pelo y más hidratación necesita. “Si alguna vez leíste las etiquetas de los shampoos, donde te dicen que necesitas el equivalente a una moneda de producto, eso es solo para las laceas, las mujeres con rulos necesitamos mucho más que eso”. En su peluquería Ana María vende un shampoo sin detergente, es una crema limpiadora que ayuda a definir los rulos y a hidratarlos a la vez que limpia suavemente.

Usa una toalla de microfibra para secar (si no tienes una a la mano puedes usar un polo viejo de algodón limpio). Simplemente absorbe la humedad con suavidad y no te lo toques más. Los rulos demoran mucho más en secar, por lo que invertir en un difusor, puede ser una buena idea. Me quedé enamorada de este con forma de mano.


Antes


Después


Aprende a conocer tu pelo. “El pelo en rulos es un poco una lotería, a veces no sabes cómo va a reaccionar: después de cortarlo puede apretarse o puede suavizarse. Debes aprender a secarlo y a cuidarlo”. ¡Gracias Ana María!