Antonia

TU MEJOR VERSIÓN

Tu Piel con Rosácea

25, Enero de 2018

Por Antonia del Solar

Fotos: Andrea Gianella

Muchas veces, las personas que sufren de rosácea (o creen sufrir de rosácea) pasan por toda una serie de especialistas antes de llegar a donde deben llegar: un buen dermatólog@.  La rosácea es muchas veces confundida con : acné, eczema, piel seca o alergias. Entonces, este es el primer punto: un diagnóstico temprano correcto de un especialista. Hago énfasis en temprano porque mientras antes lo trates es mejor.

Les quiero presentar a mi amiga Melissa. Desde chiquita ella era “chaposita” y de las que se ponía roja por cualquier cosa, su mamá y tía eran iguales por eso no le daba mucha importancia. Con los años estas rojeces empezaron a ser más intensas y muchas veces acompañadas de bultitos que ella confundía con acné. Después de pasar por médicos naturistas, cosmeatras y hasta dermatólogos llegó al diagnóstico de rosácea, que ella maneja ahora a través de la alimentación y tratando (en lo posible) de manejar el estrés (Meli me pide que les diga que el yoga la ayuda un montón).

La rosácea es una enfermedad crónica con una fuerte predisposición genética (es decir, en gran parte es heredado). Se puede dividir en 4 tipos y una persona  puede pasar de uno al otro o incluso tener una combinación de síntomas de los diferentes  tipos. No hay dos casos iguales, por eso puede ser difícil de tratar. 

Tipo 1. Rosácea seca.  La más  sutil. Enrojecimiento de la piel, con o sin “venitas de araña”. 

Tipo 2. Acné Rosáceo.  Pústulas y pápulas en la zona central de la cara. Se puede erróneamente confundir con acné y ser tratado como tal, empeorando la situación. ¿Una manera de distinguirla? El acné rosáceo no está acompañado con puntos negros. 

Tipo 3. Engrosamiento de la piel. Este raro tipo de rosácea se caracteriza por bultos y engrosamiento de la piel especialmente en la nariz. 

Tipo 4. Rosácea Ocular. Así es, la rosácea puede afectar los párpados. Es más, según el doctor Harold Lancer en su libro Younger, la mitad de las personas que tienen rosácea tipo 1, 2 ó 3 desarrollan rosácea ocular. 

Los desencadenantes. Para cada persona es distinto. Ellos no causan la rosácea (porque existe una predisposición genética, ¿recuerdas?) pero SÍ pueden desencadenarla. Los desencadenantes más comunes son el sol, los climas extremos, las emociones (estrés, frustración, hasta un ataque de risa), la comida picante y fermentada, los alimentos procesados y…los productos que usas. Debes evitar los productos que contengan alcohol, fragancias, colorantes ni detergentes. Y más bien buscar ingredientes calmantes, hidratantes y desinflamantes. 

Entonces, ¿Qué productos debes usar?  Una vez tengas un diagnóstico médico puedes empezar a buscar productos aliados con ingredientes calmantes y refrescantes.  La marca Dermalogica tiene una línea maravillosa especial para pieles reactivas que se llama  Ultracalming . Toda la línea cuenta con extractos de avena, de palta, aloe, péptidos...El limpiador tiene una textura deliciosa en gel/crema, no hace espuma y es PH neutro, reduciendo las rojeces y la temperatura alta asociada con la rosácea (literalmente te enfría la piel). Además se retira fácilmente lo que significa que no tendrás que manipular tu piel demasiado para sacarlo. Recuerda: mientras menos toques tu piel es mejor.

Para refrescar tu piel y prepararla después de la limpieza, prueba el Ultracalming Mist (es perfecto post depilación también). Crea una barrera protectora contra los factores ambientales y gracias al aloe vera equilibra el nivel de hidratación producto de una piel sensible. Lo puedes usar varias veces al día. 

Un super tip (y gratis) es cuando sientas la piel inflamada, bajar la temperatura de tu cuerpo pasando agua fría del caño por tus muñecas por unos minutos. También puedes hacerte una mascarilla con avena y agua. Atención: hay ciertos productos naturales que también detonan la rosácea en algunas personas:

*Tomates
*Espinaca
*Citraicos
*Arverjitas
*Higos
*Plátanos
*Pasas
*Paltas
*Ciruelas
*Berenjena

Lo importante es que TÚ veas que te desencadena tu propia rosácea. Es decir: el autoconocimiento. Esto, junto a productos neutrales que te ayuden a proteger y fortalecer la barrera de tu piel te ayudaran a que TÚ tengas el control (y no tu rosácea).

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